
Atarse al mástil
Hace unos días descubrí un concepto que me fascinó: el contrato de Ulises. La historia es conocida. Ulises quería escuchar el canto de las sirenas, pero sabía perfectamente lo que ocurriría cuando lo hiciera. Perdería la razón, ordenaría cambiar el rumbo y acabaría llevando el barco hacia las rocas. Así que hizo algo extraordinariamente inteligente: no confió en su fuerza de voluntad. Antes de escuchar a las sirenas, pidió a sus hombres que lo ataran al mástil y les ordenó que, por mucho que gritara, suplicara o exigiera que lo soltaran, no le hicieran caso. Ulises tomó una decisión en nombre del Ulises que sería unas horas después. ...