Ángel Monroy García - La gesta de Hugo

La gesta de Hugo

Ayer escribía sobre una gesta deportiva. Hoy me toca escribir sobre otra muy distinta, pero mucho más importante para mí, por razones obvias. Esta mañana he recibido la nota del examen de cuarto curso de chino de Hugo. Un 10. Podría quedarme solo en la cifra, pero sería injusto. Porque detrás de ese número hay constancia, curiosidad, disciplina y muchas horas de esfuerzo en soledad. Todo esto, además, en una semana en la que tenía otros dos exámenes en su instituto, donde cursa la ESO. Con 14 años. Con deberes, con rutinas, con cansancio. Con la vida normal de un chaval de su edad. ...

31 de enero de 2026 · 2 min · 228 palabras · Ángel Monroy
Carlos Alcaraz durante el Open de Australia 2026

La gesta de Carlos Alcaraz

Hay gestas que no se explican solo con el marcador. Lo de Carlos Alcaraz no va únicamente de llegar a una final. Va de hacerlo lesionado, con calambres, con el cuerpo pidiendo parar… y la cabeza diciendo “sigue”. Me impresiona su tenis, claro. Pero me impresiona más su manera de estar ahí dentro cuando todo aprieta. Esa mezcla extraña —y poco común— de juventud y madurez. De saber sufrir sin aspavientos. De no dramatizar. De no rendirse. ...

30 de enero de 2026 · 1 min · 183 palabras · Ángel Monroy
Ángel Monroy García - Trabajar con el cuerpo a medio gas

Trabajar con el cuerpo a medio gas

A veces el trabajo no pesa más, pero el cuerpo sí. En mi caso no es “estar flojo”. Es una enfermedad. No es grave, pero sí es peligrosa, porque toca algo que para todos lo es todo: la visión. Y cuando la vista se vuelve frágil, el mundo cambia de textura. No solo lees peor. También dudas más. Te cansas antes. Te vuelves más lento en lo mínimo: una pantalla, una línea, una luz que molesta, un gesto que no enfoca. ...

22 de enero de 2026 · 2 min · 276 palabras · Ángel Monroy
Ángel Monroy García trabajando en soledad durante un puente festivo

Mientras todo el país descansa

Hoy es uno de esos días en los que medio país parece haberse detenido. Las carreteras llenas de maletas. Los bares vibrando. Las ciudades respirando más lento. Y yo aquí, trabajando solo, en silencio. Mientras todos se dispersan hacia sus planes, yo vuelvo a la mesa, al teclado, a esta especie de pulso íntimo con mi propio proyecto. No lo digo con amargura. Es simplemente una sensación extraña: como si el mundo estuviera celebrando algo a lo que no he sido invitado… pero al mismo tiempo sé que estoy donde debo estar. ...

6 de diciembre de 2025 · 2 min · 254 palabras · Ángel Monroy