
Eva y NÉBULA (I): La medición
Eva Dirme instaló la aplicación un martes, porque los martes no tienen épica y por eso son perfectos para empezar a salvarse. La app se llamaba NÉBULA y prometía lo mismo que prometen todas las cosas que parecen ciencia y suenan a consuelo: orden. En la pantalla, una esfera suave palpitaba como un planeta domesticado. Debajo, una frase mínima, casi educada: Índice de Dependencia (ID): 67. Se detecta espera. Eva soltó una risa breve, esa risa que no es humor sino defensa. Espera. Qué palabra tan limpia para algo tan pegajoso. ...
