Ángel Monroy García - Eva y NÉBULA (III): El cero

Eva y NÉBULA (III): El cero

Eva sonrió. Soberanía. Esa sí era una palabra. Pasaron días. Pasaron semanas. A veces el número subía porque el corazón no es una máquina. A veces bajaba porque Eva aprendía. Un domingo, la app la felicitó: ID: 0. Dependencia inexistente. Estado óptimo alcanzado. Cero. Eva se quedó mirando el cero como quien mira una habitación demasiado limpia. Cero era… demasiado. Cero era el silencio absoluto. Cero era no necesitar a nadie, pero también era no dejar que nadie importara. Y Eva no había empezado todo aquello para volverse un desierto. Había empezado para no morirse de sed en manos ajenas. ...

10 de febrero de 2026 · 2 min · 297 palabras · Ángel Monroy
Ángel Monroy García - Eva y NÉBULA (II): El entrenamiento

Eva y NÉBULA (II): El entrenamiento

Eva se preparó café y se quedó mirando la taza. De pronto, entendió algo con una claridad extraña: no era que L. fuera importante. Era que ella, Eva, había entregado el mando a distancia de su estado de ánimo. Y ni siquiera se lo habían pedido. Ese día comenzó el entrenamiento. No era un acto para volverse de piedra. Eva no quería dejar de sentir. Quería dejar de depender. Empezó por lo más pequeño, lo más difícil: retrasar. ...

9 de febrero de 2026 · 3 min · 543 palabras · Ángel Monroy
Ángel Monroy García - Eva y NÉBULA (I): La medición

Eva y NÉBULA (I): La medición

Eva Dirme instaló la aplicación un martes, porque los martes no tienen épica y por eso son perfectos para empezar a salvarse. La app se llamaba NÉBULA y prometía lo mismo que prometen todas las cosas que parecen ciencia y suenan a consuelo: orden. En la pantalla, una esfera suave palpitaba como un planeta domesticado. Debajo, una frase mínima, casi educada: Índice de Dependencia (ID): 67. Se detecta espera. Eva soltó una risa breve, esa risa que no es humor sino defensa. Espera. Qué palabra tan limpia para algo tan pegajoso. ...

8 de febrero de 2026 · 3 min · 596 palabras · Ángel Monroy
Ángel Monroy García — La última paloma mensajera del mundo

Relato sobre la última paloma mensajera del mundo

No fue el colapso lo que más dolió. Fue el silencio posterior. Cuando dejó de funcionar todo lo que prometía inmediatez, nadie sabía muy bien cómo decir sigo aquí sin intermediarios. La última paloma mensajera del mundo no lo sabía tampoco. Volaba porque siempre se había volado así. Sin épica. Sin prisa. Con una nota mínima atada a la pata, escrita por alguien que no necesitaba convencer a nadie, solo llegar. ...

16 de enero de 2026 · 1 min · 174 palabras · Ángel Monroy